martes, 29 de abril de 2014

ESPLENDOROSO VIERNES SANTO

Tras algunos años, el Santísimo Cristo del Buen Fin y María Santísima de las Angustias pudieron recorrer las calles el pueblo en su Estación de Penitencia del Viernes Santo. Todo discurrió con normalidad en una agradable y hasta un poco calurosa tarde en la que el pueblo acompañó en todo momento a las imágenes durante la procesión. 
Las puertas de la Parroquia se abrían a la hora prevista, las siete, para que saliera la Cruz de Guía seguida por los nazarenos morados que anteceden al Santísimo Cristo del Buen Fin. Una saeta ponía la solemnísima banda sonora a la salida del Crucificado de Castillo Lastrucci, que procesionaba sobre su paso exornado con claveles rojo sangre y cardos. Fue portado por la cuadrilla de costaleros de Santiago Apóstol, que le supo imprimir un andar serio y siempre de frente que dotaba de enorme recogimiento el discurrir del paso. 



A continuación comenzaba a salir el cortejo de nazarenos blancos y azules antecediendo al palio de la Señora de las Angustias, bellísima en su primera salida procesional tras ser restaurada por Miñarro, y acompañada siempre por San Juan Evangelista. La salida, siempre complicada por la ojiva de la puerta de los novios, se resolvió magistralmente por la cuadrilla de costaleros de los hermanos Pagés. La banda de música de San Antonio de Padua de Villanueva del Ariscal ponía los sones a este paso de palio con bordados juanmanuelinos y exquisita orfebrería de diversos autores





Concluía la Estación de Penitencia en torno a las once y media, después de haber recorrido las calles de Aznalcázar, que pudo disfrutar de una salida procesional marcada por la solemnidad y el esplendor propios de un día como el Viernes Santo.


​ 

Fotorafías: Antonio Manfredi y Javi Mateos

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Para estar al tanto de las noticias de tu hermandad introduce tu email y pincha en "Submit"